Un cuadro de tu maratón: qué datos merecen quedarse
Agosto de 2026Share
Un maratón genera una cantidad absurda de datos: parciales, pulsaciones, cadencia, temperatura. Un cuadro no es un informe. La diferencia entre una pieza que envejece bien y un póster recargado está en qué decides dejar fuera.
Lo que siempre funciona
- El trazado. Es el protagonista. La línea de 42,195 km dibujada completa, sin mapa debajo: el recorrido se sostiene solo.
- Ciudad y fecha. «MADRID · 07.12.2025» dice todo lo que hace falta. El nombre oficial de la prueba no aparece — explicamos por qué aquí.
- La distancia exacta. 42,195. Los decimales son parte de la liturgia.
Lo opcional que merece la pena
- El tiempo. Si es tu marca, ponla. Si el día salió torcido y prefieres recordar solo que terminaste, la lámina funciona igual sin él.
- El ritmo. Acompaña bien al tiempo; solo, dice poco.
- El desnivel. En maratones llanos es anecdótico; en los rompepiernas, es media historia. Más sobre esto en el artículo del desnivel.
Lo que dejamos fuera
Pulsaciones, parciales kilómetro a kilómetro, cadencia. Son datos de entrenamiento, no de memoria. Dentro de diez años no querrás saber tu frecuencia cardiaca media: querrás ver la línea.
El formato
Para la pieza central de una pared, el 30×40 enmarcado de la línea Galería. Para acompañar otros logros en serie, la lámina. La comparación completa, en la guía de tamaños.