Para quien pedalea

Láminas personalizadas de tus rutas de ciclismo

Cada salida deja un rastro en el ciclocomputador. Lo convertimos en una pieza que se queda en la pared, con tu ciudad, tu desnivel y tu recorrido.

Qué es exactamente

Subes el archivo de tu ruta —o escribes los datos a mano si no lo tienes— y lo convertimos en una lámina: el trazado, la ciudad, la distancia, el desnivel y el tiempo, compuestos como una ficha técnica. Sin mapas de fondo ni relleno. Solo la carretera que hiciste, tal cual la hiciste.

De dónde salen los datos

Cualquier ciclocomputador o aplicación que exporte GPX o KML sirve: Garmin, Wahoo, Coros, Suunto, Polar, o el móvil. El archivo se lee en tu navegador —no sale de tu ordenador hasta que decides comprar— y la vista previa se hace con tu ruta de verdad, con sus curvas y su perfil, no con un ejemplo. Si no tienes el archivo, escribes la ciudad, la distancia, el desnivel y el tiempo, y componemos la pieza sin trazado.

Qué ruta funciona mejor

Las salidas de carretera con un puerto marcado ganan mucho en el 50 × 70 cm: el desnivel se lee desde el sofá y el trazado no se aprieta. Para una ruta más corta, una gravel de un día o tu primera cicloturista, el 30 × 40 cm deja el trazado igual de claro en menos pared. Y si quieres empezar por algo modesto —o regalarlo sin ocupar demasiado sitio— el A4 hace el mismo trabajo en formato pequeño.

Por qué no verás el nombre de tu prueba

Los nombres oficiales de marchas, granfondos y sus logotipos son marcas registradas de sus organizadores, así que no los imprimimos. Sí imprimimos lo que es tuyo: tu ciudad, tus kilómetros, tu desnivel y tu tiempo. En la pared se lee igual de bien y no le debe nada a nadie.

¿Es para regalar?

Funciona muy bien como regalo para quien pasa más horas subido a la bici que en cualquier otro sitio, incluso si no sabes todavía qué ruta va a elegir: compras la edición y la personaliza cuando le llegue el momento.